Los cinco pilares argentinos contra el cambio climático

Uno de los ejes más importantes incluidos en la mayoría de los discursos durante la 70° Asamblea General de Naciones Unidas fue la problemática ambiental. A pocas semanas de la vigésima primera Conferencia Internacional sobre Cambio Climático que se llevará a cabo en París en diciembre de 2015, crecen las expectativas sobre los acuerdos a los que puedan arribarse. Por su parte, Argentina, con una industria y economía en desarrollo, debe resolver el gran desafío de cómo continuar creciendo utilizando energías limpias en mayor proporción. Algo que no han debido plantearse las grandes potencias durante sus procesos de industrialización.

Parque Eólico Rawson I, el más grande de Sudamérica. Cuenta con 27 molinos y se prevé aumentarlos a 43.

El objetivo 13 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

En la Asamblea General de Naciones Unidas se presentaron los últimos informes que muestran un aceleramiento en el proceso de deterioro ambiental producto del Cambio Climático. La alarmante realidad mostrada por los indicadores sirvieron de base para fijar los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Según el informe elaborado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático se muestran una radiografía de lo ocurrido en los últimos años:

  • Entre 1880 y 2012, la temperatura media mundial aumentó 0,85 grados centígrados.. Esto quiere decir que por cada grado que aumenta la temperatura, la producción de cereales se reduce un 5% aproximadamente. Se ha producido una reducción significativa en la producción de maíz, trigo y otros cultivos importantes, de 40 megatones anuales a nivel mundial entre 1981 y 2002 debido a un clima más cálido.
  • Los océanos se han calentado, la cantidad de nieve y de hielo ha disminuido, y ha subido el nivel del mar. Entre 1901 y 2010, el nivel medio del mar en el mundo aumentó 19 cm, pues los océanos se expandieron debido al calentamiento y al deshielo. La extensión del hielo marino del Ártico se ha reducido en los últimos decenios desde 1979, con una pérdida de hielo de 1,07 millones de km2 cada decenio.
  • Dada la actual concentración y las continuas emisiones de gases de efecto invernadero, es probable que a finales de siglo el incremento de la temperatura mundial supere los 1,5 grados centígrados en comparación con el período comprendido entre 1850 y 1900 en todos los escenarios menos en uno. Los océanos del mundo seguirán calentándose y continuará el deshielo. Se prevé una elevación media del nivel del mar de entre 24 y 30 cm para 2065 y entre 40 y 63 cm para 2100.
  • Las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2) han aumentado casi un 50% desde 1990.
  • Entre 2000 y 2010 se produjo un incremento de las emisiones mayor que en las tres décadas anteriores.
A raíz del diagnóstico expuesto, entre los diecisiete puntos que conforman la Agenda 2030, los gobiernos que integran Naciones Unidas acordaron el objetivo número 13 sobre la adopción de medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

En este punto se plantea que aún es posible limitar el aumento de la temperatura media mundial a 2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales si se adopta una amplia gama de medidas tecnológicas y modificaciones en el comportamiento. Por lo tanto, se persigue el desafío de lograr cambios institucionales y tecnológicos que permitan revertir el proceso de deterioro ambiental.

El objetivo 13 declara que para “adoptar medidas urgentes para combatir el cambio
climático y sus efectos” será necesario:

  • Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países.
  • Incorporar medidas relativas al cambio climático en las políticas, estrategias y planes nacionales.
  • Mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional en relación con la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana.
    • Poner en práctica el compromiso contraído por los países desarrollados que son parte en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático con el objetivo de movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares anuales para el año 2020, procedentes de todas las fuentes, a fin de atender a las necesidades de los países en desarrollo, en el contexto de una labor significativa de mitigación y de una aplicación transparente, y poner en pleno funcionamiento el Fondo Verde para el Clima capitalizándolo lo antes posible.
    • Promover mecanismos para aumentar la capacidad de planificación y gestión eficaces en relación con el cambio climático en los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo, centrándose en particular en las mujeres, los jóvenes y las comunidades locales y marginadas.



El Plan Argentino para reducir un 15% de sus emisiones

Tal como lo indicó Ramiro Barreiro en un artículo publicado en Infonews, la situación de Argentina es paradigmática. El país “representa solo el 0,88% de las emisiones mundiales, está en el puesto 22º, pero su creciente desarrollo industrial, económico y, por ende, de consumo, coloca al país en una disyuntiva que resulta clave para el futuro: crecer con energías limpias o hacerlo como el resto de los países que encontraron su crecimiento desde la Revolución Industrial a la fecha”, explicó.

Ante a esta situación, Argentina se presenta con una propuesta basada en cinco pilares diseñados desde la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación:

1- La penetración social de las energías renovables y los biocombustibles;
2- La construcción de represas hidroeléctricas;
3- El Plan Nuclear;
4- El cambio nodal del transporte de carga y
5- El desarrollo de los bosques. Esta última es, tal vez, la materia más pendiente de los gobiernos provinciales.

De esta manera, Argentina se compromete a reducir un 15% las emisiones para el 2015, y otro 15% según la ayuda financiera internacional.


Una argentina en la mesa directiva del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático

La climatóloga argentina Carolina Vera ocupará un cargo ejecutivo en el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). La decisión tomada en la 42ª asamblea plenaria que concluyó el pasado 8 de octubre en la ciudad de Dubrovnik, Croacia.

Dra. Carolina Vera, elegida vicepresidenta del IPCC.


“Antes de mi participación en la reunión ya estaba orgullosa de que el gobierno de Argentina me hubiera nominado y ahora estoy muy contenta de que la asamblea haya apoyado mi incorporación a la Mesa Directiva del IPCC”, dijo la profesional al portal NexCiencia.

Vera, es profesora de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales e Investigadora del CONICET. Había sido nominada como vicepresidenta del Grupo de Trabajo I -centrado en las bases físicas del cambio climático- y posteriormente elegida por los delegados de los 140 países participantes de la asamblea.

“Espero poder contribuir a que los informes sigan proporcionando información rigurosa y justificada del cambio climático, pero además, que sirvan para la toma de decisiones a escala global y regional”, señaló la especialista.

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s